[Reseña]: La Patrulla del Tiempo

Ediciones B nos trae una recopilación de relatos clásicos del galardonado Poul Anderson. La Patrulla del Tiempo compila las aventuras de Manse Everard, patrullero del tiempo, publicadas originalmente en el transcurso de varias décadas.

La premisa central y el hilo que une las distintas historias es que existe la tecnología para viajar en el tiempo y que el tiempo es mutable, por lo que alguien podría llegar a cambiar el curso de la historia, voluntaria o involuntariamente. Es por eso que una especie avanzada de un futuro lejano, los Danelianos, han creado la patrulla del tiempo, que se encargará de vigilar que no hayan alteraciones en la historia para preservar la continuidad temporal y su propia existencia.

Las historias se enfocan más en la aventura, sin profundizar mucho en las bases del viaje en el tiempo, pero si en sus consecuencias. Es en el punto de las bases del viaje temporal en que más de algún lector puede quedar insatisfecho, ya que nunca queda totalmente claro y a veces hasta es contradictorio; el tiempo es mutable, es decir, es posible viajar al pasado y realizar acciones que cambien la historia, pero al mismo tiempo, “ya está todo escrito”. Aclaramos este punto con un ejemplo: en una de las historias, el protagonista descubre que debe viajar al pasado para atrapar a un criminal, pero durante los preparativos de la misión revisan los registros de la patrulla y ven que él tuvo éxito en la misión. Una forma en que la obra logra evadir el tener que explicar en profundidad la naturaleza del viaje en el tiempo, es que sólo los Danelianos son capaces de entender completamente el fenómeno, así que al menos existe una explicación medianamente consistente dentro del universo. Otro elemento importante que se plantea, y que llega a ser un punto central de algunas de las historias, es que la línea temporal tiene cierta capacidad de “repararse a si misma” o volver a su curso si es que las intervenciones realizadas por los viajeros no son lo suficientemente fuertes o esenciales. 

Concluidos los comentarios sobre los elementos de ciencia ficción propiamente tal, pasamos a comentar el contenido de las historias. En general la mayoría de las historias tiene la misma estructura: hay una anormalidad en la línea temporal, el protagonista investigará para saber en qué época se hizo el cambio, y finalmente viajará allí para solucionarlo. En este aspecto, los relatos tienen bastantes elementos de novela detectivesca y por momentos de novela negra, partiendo por la construcción del protagonista, Manse Everard, un ex soldado que vive en Nueva York de los años 50, donde es reclutado por la patrulla por su carácter aventurero y su capacidad para enfrentar y resolver problemas. Manse no siempre seguirá las reglas y los objetivos de la misión no siempre serán su prioridad, pero por estas mismas características se le confiere un rango especial dentro de la patrulla. Esta variedad de reacciones ayudan a que el personaje no sea plano, pero por otra parte, esto aplicará solamente al protagonista. Al ser un libro formado por múltiples historias, en general los personajes secundarios no se repetirán, por lo que no tendrán oportunidad de desarrollarse o de profundizar mucho en sus historias.

De aquel último punto se desprende la que a nuestro parecer es la mayor debilidad de la obra: al no haber una meta trama relevante que conecte las distintas historias, hace que el libro pierda un poco de fuerza y probablemente para algunos sea poco más que una recopilación de aventuras. Por otra parte, es en la calidad de estas aventuras donde está la fortaleza de la obra.

El tema central de gran parte de los distintos relatos son las visitas a distintos períodos de la historia. El relato nos llevará a ser testigos de interesantes momentos de la historia, desde la edad de piedra hasta la época victoriana, pasando por el imperio romano, América precolombina, los inicios del imperio Persa y muchos otros, pero sin perder nunca la perspectiva contemporánea, lo que permite en cierta forma sentirse más inmerso en la época que con una novela histórica típica. Pero lo interesante no es sólo poder ser testigos de la historia, sino que además pensar en cómo eventos puntuales, como por ejemplo el resultado de una batalla, pueden tener consecuencias que hubieran cambiado totalmente el mundo como lo conocemos.

Es destacable que el autor logre mantener interesantes los relatos aun con personajes manejando tal nivel de poder, máquinas del tiempo de disponibilidad prácticamente ilimitada y que son capaces de ir a cualquier momento y lugar todas las veces que sea necesario es una receta para una obra llena de momentos deus ex machina en que los mismos personajes son capaces de convertirse en dioses, sin embargo, el autor logra mantenerse alejado de tales trampas la mayor parte del tiempo; al contrario, habrán momentos en algunas historias en que uno se preguntará cómo es que no logran resolver un problema con todas las herramientas que tienen disponibles. Un último detalle importante a destacar, que será apreciado por los lectores a los que les gusta la rigurosidad, es un punto muchas veces obviado por las obras que tratan sobre viajes temporales ¿cómo se hace para insertarse en un mundo con una cultura, idioma y costumbres totalmente ajenas sin delatarse? En este libro, la patrulla cuenta con la tecnología para el aprendizaje acelerado mediante hipnosis, lo que les permite a los agentes estar listos para una misión con poco tiempo de preparación, y además cuenta con cuarteles un múltiples lugares y épocas que los proveerán de las vestimentas e implementos adecuados.

En resumen, una lectura entretenida y no muy pesada. Su segmentación hace que sea posible leerla de forma pausada y su elegante edición hará que sea un disfrute para los amantes de un libro bien hecho (aunque eso mismo hará que no sea tan buen compañero de viaje).

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